PARIS, OCTUBRE DEL 2019

 

El pintor, como cualquier otro artista visual, tiene la capacidad de plasmar en formas sensitivas las imágenes percibidas visualmente.

Rodríguez-Amat pasó todo el mes de octubre del 2019 en Paris y en su recorrido por la ciudad captava, mediante su cámara, aquellas imágenes que impresionaban su espíritu.

En ningún momento Rodríguez-Amat se planteó hacer un reportaje turístico de París. Sencillamente, a lo largo de sus paseos por la ciudad captó, mediante su cámara, aquellas imágenes que él consideraba con interés artístico.

Hay que decir que la fotografía es una herramienta de creación artística y hay que utilizarla con conocimiento. Es la percepción del artista la que determina la fotografía. La cámara no es más que el medio de reproducir la percepción del creador. Es evidente que hay que conocer la herramienta con todas sus características para utilizarla correctamente. Cualquier lugar, ya sea urbano natural u otro, tiene posibilidad de ser percibido artísticamente, es el artista el que sabe ver y en este caso el fotógrafo el que crea la obra.

París con todas sus características, ha permitido a Rodríguez-Amat de crear esta serie fotográfica. Hay que decir que él no ha ido en busca de la fotografía como quien va a buscar setas. Al contrario, el ojo siempre atento, ha captado aquellas imágenes que en un momento determinado han impresionado su espíritu.

 

 

 

La composición de esta fotografía está determinada por las líneas direccionales de los barcos y de los muelles laterales. El puente detiene la fuerza de estas líneas manteniendo la composición equilibrada.

Cerrando un poco los ojos, las imágenes pierden ciertos detalles y podemos valorar la composición generada por el juego de luces y sombras. Las sombras a la derecha abajo y los árboles de la izquierda con sus oscuridades enmarcan la luz que toma toda la fotografía.

 

París 2019

La Seine

 

 

 

Fotografía intimista.

La falta de contrastes debido al día lluvioso permite que la unidad cromática de todo el conjunto alcance valores sensitivos. Las pocas personas y los coches rompen la soledad y otorgan humanidad a todo el espacio.

El día, la temperatura y sobre todo los estados de espíritu determinan la valoración de las imágenes captadas visualmente para ser plasmadas mediante la cámara.

La fotografía no la hace la cámara. La cámara toma las imágenes captadas por el ojo del artista.

 

 

 

París 2019

Place de la Sorbonne

 

 

Esta imagen, tomada en una estación del metro, se caracteriza por las líneas de fuerza direccionales determinadas por las vías y los andenes. La curva al final de las vías apacigua esta fuerza direccional.

La oscuridad de las vías viene reforzada por la luminosidad de los andenes.

Cualquier lugar, no es necesario que sea un espacio o edificio característico de la ciudad, permite crear imágenes con valores puramente estéticos.

 

 

París 2019

Station de Métro

 

 

 

El Grand Palais es un edificio de finales del siglo XIX construido para la exposición universal de 1900.

Sus estructuras metálicas han permitido crear una fotografía sin ningún otro elemento formal que la geometría.

El artista ha buscado, únicamente, conjugar la belleza de las líneas rectas con las líneas curvas.

 

 

País 2019

Le Grand Palais

 

Esta imagen fue tomada en los Jardines de la Tour Saint-Jacques cerca de Châtelet.

La cámara fotográfica es una herramienta al servicio del artista, del mismo modo que lo es el ordenador.

Una vez Rodríguez-Amat captó esta fotografía con su cámara la trabajó, manipulándola, con el ordenador.

Él quiso que toda la atención recayera sobre los dos personajes y, evidentemente, sobre el banco. Con este fin sacó toda la vegetación que rodeaba el conjunto y que distraía, según él, las imágenes que quería reforzar.

La sombra que produce uno de los personajes sobre el banco es un elemento importante de esta composición. Con la acción de eliminar toda la vegetación el contraluz queda aún más reforzado.

Las líneas del banco dan sentido direccional, de manera que el espectador sitúa su vista en el dos personajes que, evidentemente, son los elementos formales más importantes en esta fotografía.

París 2019

Jardins de la tour Saint-Jacques

 

 

Esta fotografía conjuga y explicita el significado de los candados situados a la izquierda de la imagen dejando libre la derecha con el simbolismo que representa el Sena para aquellos que quieren manifestarse por medio de este acto una sólida unión.

A priori se puede considerar, sólo teniendo en cuenta las imágenes, que la fotografía está totalmente descompensada. Pero lo que determina que la composición esté equilibrada son los simbolismos, tanto de los candados como del río Sena.

La imágen de los candados, situados en primer plano, quedan mucho más definida que el propio río. Rodríguez-Amat, consciente del significado de los candados, limitó la profundidad de campo, enfocando con su cámara el primer plano dejando menos nítida la imagen de la derecha.

Esta doble significación -los candados y el río- permiten al espectador pasar la vista de izquierda a derecha considerando los dos significados, aunque siempre domina el conjunto de los candados.

Originariamente la fotografía fue tomada con un formato más horizontal pero para evitar el dominio de un significado sobre el otro se recortó una parte de la derecha de la fotografía.

 

 

París 2019

Cadenas à la Seine

 

 

Jean Moulin fue un héroe nacional francés. Presidente del Consejo Nacional de la Resistencia, Jean Moulin fue detenido por la Gestapo y torturado. Murió el 08 de julio de 1943.

En Paris, en otoño, el tiempo es muy variable. Esta fotografía sin luces ni sombras potentes encaja con las características del monumento.

Independientemente de la simbología, nos encontramos con una fotografía muy intimista dominada por un primer plano, abajo de la fotografía y la verticalidad de los cinco pedestales situados en un segundo plano. Aunque el día sin sol debido a las nubes el artista quiso captar los pilares del monumento por la parte de atrás por motivo de su oscuridad. Observamos como la parte inferior (el césped) es más oscura cerca de nosotros y se va aclarando según se va alejando. Rodríguez-Amat consiguió este efecto situando su cámara en un lugar donde unos árboles, que no aparecen en la fotografía, producían esta sombra.

 

París 2019

Monument à Jean Moulin. Champs Élysées

 

 

La rue de la Huchette es una de los calles del Barrio Latino. A pesar de ser una calle pequeña, es una de las calles típicas de este barrio, debido sobre todo a la gran cantidad de pequeños restaurantes, griegos, libaneses, etc. etc. que allí se encuentran. Es en esta calle donde, asimismo, se encuentra el teatro de la Huchette donde, desde febrero de 1957, se representa ininterrumpidamente "La Cantatrice Chauve" de Eugène Ionesco.

Al atardecer es cuando la calle toma más vida. Es también una de las calles, junto al Boul Mich, donde Rodríguez-Amat solía hacer sus paseos nocturnos y en uno de los muchos restaurantes tomar uno de los platos típicos que se ofrecen.

El color rojizo del conjunto está determinado por el hecho de que la fotografía fue tomada sin flash y la cámara adapta la luminosidad utilizando los ondas electromagnéticas del rojo las cuales son las de mayor longitud. Rodríguez-Amat hubiera podido con el ordenador corregir el color, pero ha preferido mantener este cromatismo.

 

 

París 2019

Rue de la Huchette

 

 

Cualquier lugar, cualquier espacio puede suscitar la atención del artista. En esta serie de fotografías de París, Rodríguez-Amat no buscó espacios o temas agradables para satisfacer al espectador poco exigente, al contrario, siempre le interesó la estética por encima de todo. Rodríguez-Amat tuvo conciencia de lo que le interesó y, en este sentido, inclinó la cámara para romper con la verticalidad de este espacio interior de un vagón de metro. Es evidente que, antes de tomar la fotografía, hay una percepción visual del tema y hay que saber cómo será el resultado. Todo este proceso puede ser lento o puede ser muy rápido, pues el espacio o el tema puede cambiar en pocos segundos.

Esta fotografía fue tomada sin flash con el fin de no iluminar los elementos del primer plano ya que, consecuentemente, los demás hubieran quedado en la más absoluta oscuridad. Por el hecho de no utilizar el flash, posteriormente se aclaró la fotografía con el ordenador ya que la imagen hubiera resultado muy oscura y no hubieran aparecido con claridad los elementos representados en segundo plano.

A pesar de parecer un tema banal para el gran público, hay que intentar ver los valores plástico -formas, líneas, composición, luces y la naturalidad del tema- que indudablemente tiene esta imagen.

Esta fotografía es un claro ejemplo de que cualquier lugar puede ser factible de ser captado con valores artísticos.

 

París 2019

Dans le Métro

 

 

 

Los Jardines de les Tuileries es un gran parque que va desde la plaza de la Concorde hasta el Louvre.

En esta fotografía Rodríguez-Amat quiso conjugar las luces y las sombras -horizontales- con la verticalidad de los árboles. Mientras que en un segundo y tercer plano hay personas, para hacer la fotografía él esperó a que en el primer plano no las hubiera con el fin de captar con más claridad de imagen las luces y las sombras. Cerrando un poco los ojos se puede ver el efecto de la conjunción de luces y sombras. Cerrando un poco los ojos se pierden muchos de los detalles que se encuentran en la fotografía lo cual permite apreciar mucho mejor los efectos lumínicos.

Mucha importancia compositiva toma el árbol de primer plano ya que es una muestra representativa de la gran cantidad de árboles que se encuentran en este parque.

Ciertos colores de las hojas de los árboles muestran la estación del año en que se fue tomada esta imágen: el otoño.

 

París 2019

Jardins des Tuileries

 

 

La fotografía nocturna genera siempre, a diferencia del mismo tema diurno, estados sensitivos enigmáticos.

Cerrando un poco los ojos vemos cómo las imágenes (objetos) se hacen imperceptibles de manera que en la oscuridad sólo aparecen las manchas luminosas.

Si no queremos captar las formas y las líneas y nos limitamos a las luces, nos encontramos aquí con una composición horizontal con elementos verticales determinados por los reflejos de las luces sobre el agua del río. Por el hecho de que sólo nos encontramos con formas puntuales de luz y de que las líneas y otras formas no toman consistencia en la fotografía no tenemos que hacer ningún otro análisis compositivo que el determinado por las luces.

El cromatismo en esta fotografía se limita a unos pocos colores sin mucha relevancia ya que en la falta de luz debido a la nocturnidad las ondas electromagnéticas no se reflejan. En este caso concreto sólo un par de colores aparecen. Las luces toman un cierto color amarillo pues el amarillo es color luminoso.

Es evidente que el espectador tiene tendencia a buscar y reconocer todo lo que está representado, siendo que son también elementos de esta composición fotográfica. Las imágenes de los objetos representados son elementos de la fotografía y hay que considerarlas.

 

París 2019

La Seine de nuit avec la tour Eiffel

 

 

 

El Jardin des Tuileries fue uno de los lugares de los paseos de Rodríguez-Amat en París.

En este parque se encuentran muchas esculturas, tanto de la época en que André Le Nôtre lo diseñó, siglo XVII, como esculturas de artistas del siglo XX.

Rodríguez-Amat quiso que sólo los árboles tomaran protagonismo y buscó un lugar en el que no se encontraran personas ni esculturas a fin de destacar la gran cantidad de árboles que hay en este espacio.

Debido a la sencillez del tema y para dar un elemento enriquecedor a la fotografía, él inclinó la cámara a fin de romper con la verticalidad del arbolado.

Fotografía sencilla y no manipulada con el ordenador.

 

 

París 2019

Jardins des Tuileries

 

 

 

Observando con detalle, vemos que se trata del río Sena, aunque el elemento plástico de la fotografía se limita al juego de luces.

Aquí nos encontramos con un claro ejemplo de que para eliminar todos los detalles y ver la esencia de la fotografía, tenemos que cerrar un poco los ojos para que aparezcan únicamente los efectos luminosos.

Si el artista hubiera desenfocado las imágenes que aquí se encuentran se hubiera perdido la representación del lugar y hubiera quedado unas manchas puramente abstractas que es, justamente, lo que pasa cuando se cierran un poco los ojos.

La luna es un elemento puramente anecdótico que, sin embargo, interviene tanto de manera puntual como en los reflejos lumínicos sobre el río.

 

 

París 2019

La Seine de nuit avec la lune

 

 

Otra imagen de los Jardines de las Tuileries.

En esta fotografía se mantiene la verticalidad de los árboles ya que, siendo el suelo un elemento horizontal, importante aquí, conjugándose con los árboles, si se hubiera inclinado la cámara, la fotografía hubiera perdido estabilidad.

La situación del punto de vista del fotógrafo ha determinado, no sólo una cierta simetría con un eje vertical justo delante de nosotros espectadores, sino, además, una perspectiva frontal con un único punto de fuga. Las líneas que indican en el suelo el pequeño camino se dirigen hacia el punto de fuga de esta perspectiva frontal. Unas líneas imaginarias determinadas por las bases de los árbol refuerzan, aún más, la fuerza direccional hacia el punto de fuga.

La claridad del cielo y la de la izquierda en el suelo permiten dar contraste a los colores oscuros del arbolado.

El cromatismos se limita a los colores fríos del tiempo de otoño.

 

París 2019

Jardins des Tuileries

 

 

La rue de la Harpe es también una calle del Barrio Latino, la cual, como la rue de la Huchette, se encuentran junto al Boulevard Saint Michel.

Las características plásticas de esta fotografía son muy parecidas a las de la rue de la Huchette.

Hay un sentido direccional de la calle que por el hecho de girar hacia la izquierda evita que la composición se descomponga. El artista no determina las características de la calle, pero es él quien decide el punto de vista para tomar la imagen. La fotografía, como cualquiera de las otras artes visual, exige unas reflexiones determinadas para hacer la obra.

Las características cromáticas serían muy diferentes si la fotografía hubiera sido tomada en pleno día y por ser fotografía nocturna los reflejos en el suelo, sobre todo en los adoquines, toman luminosidad. Pensemos que la fotografía es la imagen conseguida por medio de la luz (foto = luz, gráfica = imagen).

Los edificios de la izquierda tienen mucho más peso que los de la derecha pero la composición queda compensada por la curva de la misma calle.

Si hacemos el ejercicio de cerrar un poco los ojos para evitar percibir los detalles, vemos que las manchas claras, es decir las luces, están completamente equilibradas.

 

París 2019

Rue de la Harpe

 

Hay muchos factores que intervienen en el momento de decidir captar una imagen mediante la cámara. Uno de los más importantes es la estética del lugar, considerando las luces, el espacio, la perspectiva, entre muchos otros. Pero también hay otro muy importante: el afecto que el artista tenga por el lugar. (No olvidemos que una fotografía puede ser arte, aunque cualquier fotografía no tiene porque ser artística).

Rodríguez-Amat captó esta fotografía por dos razones importantes. La primera por la estética; falta de fuertes contrastes por el día lluvioso, la perspectiva frontal con un punto de fuga único, etc. etc. Pero otro, también importante, fue la afección del lugar. Aquí nos encontramos en el Boulevard Saint Michel que muchos llaman le Boulmich. Cada vez que Rodríguez-Amat ha residido en París lo ha hecho en el Barrio Latino (Le Quartier latin) y cada vez también al entorno de este bulevar. Es un lugar pues que él ha recorrido muchas y muchas veces.

A la izquierda de la fotografía vemos el famoso Lycée Saint Louis pero a la derecha, sin casi valor como peso de imagen, encontramos una cafetería de la que apenas se ve el nombre: Prêt a Manger. Es en esta cafetería donde cada día, justo antes de hacer su recorrido cultural, él ha tomado su desayuno. Es una cafetería que por sus características, puedes desayunar y con un libro o un ordenador portátil pasar un par de horas tranquilo, rodeado por personas de cierto nivel cultural que permiten establecer conversaciones.

Respecto a la fotografía, el artista pide al espectador de hacer su propio análisis: cromatismo, composición, perspectiva, sentimientos que puede generar, etc. etc.

París 2019

Boulevard Saint Michel

 

 

 

En la Place Igor Stravinsky junto al Centro Pompidour hay siempre pequeños espectáculos improvisados.

La primera impresión fue ver la conjunción del estanque con las esculturas y la humanidad de los muchachos jugando con las burbujas de jabón. Tanto a la derecha como a la izquierda había público observando este pequeño espectáculo y el fotógrafo limitó la imagen con los elementos antes mencionados sin considerar el público que hubiera hecho más gravosa la fotografía con demasiados elementos.

El suelo mojado, desde este punto de vista elegido, hace que los chicos y chicas destaquen gracias a la claridad del suelo. El hecho de que los edificios y el estanque con las esculturas comporten muchos elementos formales se conjuga todo con los chicos en primer plano. Destacan las formas humanas sobre el resto del fondo por la propia temática y por la situación en un primer plano. No se quiso desenfocar los elementos del fondo ya que forman parte del conjunto.

Hay que ver esta fotografía en su unidad en la que intervienen todos los elementos formales representados. Con el fin de mantener la conjunción de todos los elementos representados, esta fotografía no se ha manipulado con el ordenador y se ha mantenido únicamente la imagen tomada con la cámara.

Como en otras fotografías, cuadros o en muchas obras de arte, cerrando un poco los ojos, se pierden ciertos detalles y así se puede contemplar mejor los valores lumínicos y los contrastes de la fotografía.

 

París 2019

Place Igor Stravinsky

 

 

 

Aquí nos encontramos con unas imágenes ordenadas arbitrariamente sin ningún elemento humano. La belleza de la fotografía, según el propio artista, es la conjugación de las sillas con sus colores rojizos destacados de los colores del suelo y del de las mesas, así como las líneas curvas de las sillas combinándose con las rectas de las mesas.

El espectador debe intentar percibir la fotografía situándose en el momento y el estado sensitivo del artista cuando éste percibió las imágenes que captó con su cámara. Una fotografía es siempre el reflejo de un estado sensitivo.

El día lluvioso con pequeñas gotas de agua refuerza la sensación de frialdad, contrastando con los colores cálidos de las sillas.

Como en otras fotografías, cuadros o en muchas obras de arte, cerrando un poco los ojos, se pierden ciertos detalles y así se puede contemplar mejor los valores lumínicos y los contrastes de la fotografía.

 

 

París 2019

Place de la Sorbonne

 

 

 

La tour Saint Jacques se el resto de una iglesia medieval destruida el siglo XVIII.

Esta fotografía, tomada con un contrapicado (de abajo arriba), combina arquitectura y naturaleza. La arquitectura ha sido hecha por la mano del hombre mientras que la naturaleza, dirán muchos, es creación de Dios.

La simplicidad de la fotografía es uno de los valores artísticos del conjunto. Para enriquecer la imagen Rodríguez-Amat analizó los posibles puntos de vista, pero todos ellos con la intencionalidad de combinar los dos elementos: naturaleza y arquitectura. También tuvo en consideración la luminosidad de la torre con la oscuridad de las ramas y hojas, las cuales refuerzan la luz del segundo plano.

 

París 2019

La tour Saint Jacques

 

 

 

En su camino hacia el Louvre por una de las orillas del Sena, Rodríguez-Amat vió esta imagen del "Pont des Arts".

Un pequeño análisis nos permite ver que la claridad está determinada por las sombras en primer plano. Sin esta sombra, todo el espacio habría tomado la misma luz y el conjunto habría perdido la fuerza que tiene ahora. Aunque la luz proviene de arriba, es decir, del cielo, vemos a primera vista que la atracción visual se concentra donde están las casas y el puente.

Es una perspectiva oblicua en la que uno de los puntos de fuga se muestra mucho más importante que el otro; el punto de fuga de la derecha hacia el cual se mueven las dos líneas de la acera, así como la línea imaginaria determinada por las partes superiores de las linternas. Aunque no vemos las orillas del río, también irían al mismo punto de fuga.

Por otro lado, la línea determinada por la parte superior de los edificios tiene el mismo punto de fuga ya que todas estas líneas son paralelas entre sí. Cuando se trata de perspectiva, las líneas paralelas siempre tienen el mismo punto de fuga. Mucho más difícil de ver es la dirección del segundo punto de fuga de esta perspectiva. El puente (Pont des Arts) es perpendicular a las líneas de los muelles y, aunque no tiene tanta importancia, sigue la dirección del otro punto de fuga. Los dos puntos, por supuesto, están ubicados en una línea hipotética que llamamos horizonte.

Esta fotografía, independiente de la luz, tiene muchos valores lineales.

 

París 2019

La Seine. Pont des Arts

 

 

 

Esta fotografía, rica en formas y especialmente en contrastes, requiere mucha atención del espectador para controlar su contenido formal.

La escultura de la derecha, pintada a base de colores primarios, llama más la atención que la de la izquierda, pero la estructura del soporte de esta última neutraliza esta atención gracias a la luz de los elementos metálicos, así como a su ubicación en primer plano.

Rodríguez-Amat podría haber reforzado con el ordenador una de las dos esculturas, así como amortizar los detalles del fondo y especialmente la claridad del agua en primer plano, pero prefirió preservar la vibración visual del conjunto, incluyendo el agua.

Las esculturas son obra de la artista Niki de Saint Phalle y las estructuras y técnicas de las bombas de agua de su esposo, Jean Tinguelly.

 

París 2019

Fontaine Stravinsky

 

A Fundación Rodríguez-Amat

www.rodriguez-amat.cat/ind-es.htm